
Astillas de ingenio
Vale, lo admitimos: somos unos freakies de la madera. De los que
entran en un trastero, una casa en ruinas y ven algo
que nadie más ve...
Cogemos un trozo, lo giramos, lo olemos (sí, olemos la
madera, no es raro), y pensamos: "esto tiene que ser algo".
El problema es que no siempre sabemos qué.
A veces esa pieza se queda meses en el taller esperando su momento. Otras veces la inspiración llega de golpe y sale un lavabo, una mesa imposible, una lámpara que no debería sostenerse en pie pero se sostiene. Aquí guardamos esos experimentos: las ideas que no encajaban en ningún catálogo pero que no podíamos dejar pasar.
No prometemos que tenga sentido. Prometemos que tiene alma.
Y ojo, que el día que encontremos esa madera adecuada que siempre buscamos, no nos hacemos responsables de lo que pueda pasar...

